domingo, 23 de febrero de 2014

CLAVE Nª 4


CLAVES DE PAZ

Clave n° 4

            Nueve “CÓDIGOS DE UNIDAD” fueron entregados, y siete “CLAVES DE PAZ” están siendo ahora manifestadas mediante un fluir continuo de transmisiones.
            La presente ‘clave’, la n° 4, se vincula al ‘corazón’ especialmente; es LA CLAVE DEL PERDÓN. Esta es una clave de fundamental importancia ya que no puede existir la Paz en un corazón roto por la angustia, el desconsuelo y la tristeza, u oscurecido por el odio, el rencor y la sed de venganza. Para que haya Paz en el corazón, este debe purificarse por completo de todo rastro de oscuridad.

            Si observáis, veréis estrechas relaciones entre los “CÓDIGOS DE UNIDAD” (‘Blog Hermano’ anterior) y las “CLAVES DE PAZ”, ya que todas las claves instructivas ofrecidas conforman una esfera única de COMPRENSIÓN que debe manifestarse como ‘conciencia’ en aquellos estudiantes que se comprometen con esta línea de Enseñanza.

            La ‘CLAVE DEL PERDÓN’ manifiesta la necesidad de una comprensión total: El odio, la violencia, y las represalias influidas por oscuras energías astrales, no son el remedio para el corazón, sino que lo enferman más y más”.
            Cuando esto es totalmente entendido, asimilado y aprehendido, el hombre abandona definitivamente y para siempre la búsqueda de la solución de sus problemas a través de la violencia, supera la conducta mecánica y reactiva y se limpia de todo rastro de energía oscura en sus sentimientos y en su mente.
           
            El corazón debe estar plenamente iluminado por la LUZ CRÍSTICA, con átomos solares que expresan e irradian “unidad” y “fraternidad”, para que la PAZ llegue y pueda quedarse.

            Mientras exista en el hombre rastros de ira, odio, y tendencias mecánicas a la venganza, no podrá jamás tener Paz. La liberación total de esas energías densas astrales no se puede producir con eficacia y contundencia ‘de a poco’, como algunos estudiantes creen, es decir, trabajando en perdonar ofensas particulares y específicas, una a una… Ese es un trabajo válido en los inicios Sendero, claro está…, pero jamás podrá limpiarse el corazón total y definitivamente perdonando ‘paso a paso’, ‘poco a poco’… Esa intención y método es tan solo un comienzo…, pero no es la solución de fondo.
            Lo que terminará de purificar al corazón es la COMPRENSIÓN TOTAL  que señala que: “EL ODIO NO ES LA RESPUESTA”, bajo ninguna circunstancia ni parámetro, sea cual fuere la situación acaecida”.

            El odio solo engendra más odio, y la violencia atrae y produce más violencia, estableciéndose así una rueda de dolor, desgracia y sufrimientos sin fin; porque el odio se alimenta de más odio…, y quien odia y permite que este ‘impostor’ habite en su corazón, alimenta al odio mundial, y además aleja a los átomos crísticos de su centro cardíaco.
            Por lo tanto solo una cosa puede terminar de una vez y para siempre con el ‘Impostor’ que habita en tantísimos corazones humanos: LA COMPRENSIÓN ABSOLUTA de que ‘el perdón es la clave’.

            El perdón es el olvido de todas las ofensas y la comprensión de que ya no se dejará nunca más al odio entrar y permanecer en el corazón, porque se ha entendido en profundidad que “ese no es el camino”… Cuando esta comprensión total llega, ya no es necesario perdonar cada cosa, paso a paso…, porque la comprensión ha calado tan profundamente en la conciencia, más allá de la esfera individual, que “libera”.
La ‘comprensión’ es en sí misma liberadora del ser humano.

Mediante estos conceptos podrá el estudiante comprender la enseñanza de JesuCristo cuando dijo que ante las ofensas o agravios, la respuesta es “poner la otra mejilla”. Esta enseñanza ha sido pocas veces bien interpretada y esto se debe a que para interpretarla correctamente hay que poseer la conciencia adecuada, de lo contrario no puede ser comprendida.
“Poner la otra mejilla” es no reaccionar violentamente ante la violencia, es no odiar si se recibe odio, es no maltratar si se ha recibido maltrato; es, en síntesis, una DECISIÓN CONSCIENTE de no responder a las energías astrales que buscan nutrirse y perpetuarse a través de la mecanicidad inconsciente y de las voluntades confusas y débiles.
“Poner la otra mejilla” es vencer al mal, que busca el mal para fortalecerse; es triunfar sobre el odio, que necesita de más odio para subsistir; es cortar con el círculo vicioso del dolor.

Algunos piensan que “poner la otra mejilla” es de cobardes y débiles, que no se atreven a enfrentar al agresor… Nada más errado que eso. “Poner la otra mejilla” es solo para los fuertes de corazón y que poseen mente clara, por que han podido ver la verdad de estos significados y tienen la fortaleza de encarnarlos en sí mismos. Quienes así obran, iluminados por el entendimiento…, son quienes ‘cambian al mundo’…, mientras que los débiles y confusos solo pueden perpetuar la oscuridad y el sufrimiento en sí mismos y en el mundo.

Las energías densas astrales que llevan a la violencia, a las guerras nacionales y mundiales y a las rencillas cotidianas, siguen existiendo en la humanidad porque aún no ha nacido en la mayoría de los humanos la COMPRENSIÓN, simple y clara, de que “ESE NO ES EL CAMINO”. Es así de simple; tan simple como complejo a la vez…

El odio mantenido, o rencor, es una energía oscura muy real que enferma al hombre por dentro, y es una de las causas de enfermedades físicas graves en el planeta, como el cáncer. Por lo tanto cuando llega ‘la Comprensión’, esta es también sanadora, por que extrae ‘la raíz del mal’.

No es posible combatir al odio con más odio, a la violencia con más violencia, y al mal por medios no éticos. Siempre que se lo intentó el fracaso fue rotundo; pero la humanidad, como ente colectivo, aún no ha aprendido esta Enseñanza.
El “poner la otra mejilla” es una frase que aún espera ser asimilada por el alma de la humanidad. Aún después de 2000 años, esas palabras esperan por su realización en la conciencia del hombre; y hasta que esa hora no llegue, el sufrimiento en la humanidad seguirá siendo “el maestro” de las almas, al menos de la gran mayoría de la masa humana.

Por último decimos:
La humanidad está en un proceso de prueba y aprendizaje álmico, y ‘la Comprensión’ es la energía que se espera que se encienda como ‘Llama Viva’ en las almas.
Procurad formar parte activa de esa “Llama”…

PAZ EN LOS CORAZONES



1 comentario:

  1. Pienso que en primer lugar el hombre debe aprender a respetarse a si mismo. Cuando hay conseguido esto, estará dispuesto a respetar a los demás, y a aplicar el perdón en todos aquellos que se encuentren en su camino. Realmente el poner la otra mejilla es la solución, para nuestra propia evolución espiritual.

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